EL MUNDO DESDE TUS OJOS

Cuando entiendes que un somnífero no puede detener la realidad, porque los borregos balan perdidos, el uno al otro, aunque tú no los escuches… los pies caminan solos sin entender que no hay mundos diferentes, sólo ajenos… te estremeces con los cielos rojos y metidos en un cuadro sin esquinas paralelas… entumido en tus recuerdos. No te espera el tiempo ni te espera el silencio, debes gritar en voz alta y no hacia dentro… volver a la primera página que es sólo un verso bello y agradecido… explicarte que la última línea no es sino un hilvanado de figuras que alguien más ha puesto… y desatarlas entre los capítulos para entenderlas en contexto, recordar cuándo fue que las hallaste y porqué las llevas dentro. Lo inteligible es un constructo que libera el pensamiento y más allá de su estructura nos define el universo… son los ojos quienes hallan lo más simple como adverso, pues en todo lo que existe sólo hay causa y consecuencia… la caja no tiene puertas. El prefacio se escribe al final del cuento.

ANFIBIOS BLASTODERMOS

En los bosques de la niebla

Anfibios blastodermos

Hirviendo bulliciosos

Rozan los leonados

Suaves y redondos


Hundirse hasta las rocas

Con el agua sobre el cuerpo

Placa sobre la placa

Volando sin el cielo

Los anfibios blastodermos


Sus cerebros esparcidos

Entre blandos filamentos

Con no vientos y no lluvias

Que retumban del misterio

Los anfibios, los sin sueños

Sueño en pasadizos

Soy libélula, destellos verdiazules… el néctar de profundo ensueño
Nenúfar es mi lecho, tus rosáceos labios mi enclaustro
Las pequeñas láminas sobre mi espalda, titubeantes…
Vuelo en halos luminosos, intangibles, perennes…
Si el tiempo fuera sueño, secretos pasadizos
Lacónico no sería vivir
Amargo no sería sentir
Marchitas alas etéreas, frenesí…

Nébula

…irrigando nebulosas, ebrias maquinaciones, siniestra mente de pasión aletargada que en presente intenta el aura negra inhalar…

aprisionado ente irregular y burdo,
en matices pétreos con hedor de antaño
la demora del alma de purpúreo lirio
a roce de pétalo de profundo sueño
el enigma recrudece el caminar descalzo
vorágine que violenta el entrecejo roto
perpetuo esbozo de álgido entumecimiento
la ventisca pasa entre enredado estruendo
taciturnos relatos de un corazón también…taciturno…

La noche de los sapos

Ayer vomité surrealismo. Detrás de la pared había una cabra que balaba hacia el lado este del campo de hiedras. Nunca supe dónde y cuándo se había extraviado. Por qué. Vomité hasta sentir que las entrañas habían expulsado todo el cuerpo amargo de los sapos engullidos la noche anterior. El veneno recorría con su sabor la boca mía. Supuse que era la maldad abandonando mi cuerpo. Supuse que eran las noches de llanto quedándose muertas sobre los sapos digeridos. Se fueron muertos. Se fueron solos. Los sapos solos.

Pianos Verdes

La condena silenciosa de estar sueltos
Los sabores que explotan dentro y fuera de mi boca
Cerezas de carmín entre los dedos, entre los labios
Mordaz lujuria de estar sueltos

Caracolas tornasoles dejan besos sobre el cuerpo
Amor líquido deslizan acariciando entre alas los secretos
Los hechos polvo en las cuerdas de los pianos verdes
Con sus fusas voces evocando espejos


Y viajar montando en la caracola alada
Viajando lejos hacia los espejos
Donde pueda regalarte todo esto
Y los carmines besos dulces que me explotan dentro